Comedia burlesca para una gargarilla de cómicos.
En esta irreverente comedia burlesca, una gargarilla de cómicos —como se conocía en el Siglo de Oro a las compañías itinerantes compuestas por actores que interpretaban todos los papeles, femeninos y masculinos— rinde homenaje a la sátira inmortal de Francisco de Quevedo con una puesta en escena tan hilarante como inteligente.
La función arranca con el entierro de un cómico, orquestado por sus compañeros de farándula. Pero la Muerte, tan socarrona como persistente, no tardará en irrumpir para reclamar su papel protagonista. A partir de ese momento, se desata un carrusel teatral donde se entrelazan piezas poéticas y escenas rescatadas del olvido, como El caballero de la Tenaza, El Marión y El Miserable, obras que llevaban sin representarse desde el siglo XVII.
Con un humor afilado y grotesco, cargado de crítica social y esperpento, Quevedo vivo o muerto no solo recupera textos esenciales de nuestro patrimonio literario, sino que los reinventa desde el juego actoral, la música y el espíritu festivo del teatro clásico popular.
Una fiesta escénica que huele a corral de comedias, a polvo de caminos y a tinta de pluma con veneno. Porque Quevedo, esté vivo o esté muerto, sigue teniendo mucho que decir… y mucho por lo que reír.
Textos
Francisco de Quevedo
Versión y dirección
Francisco Negro
Francisco Negro
Francesc Albiol
Felipe Santiago
Santiago Nogués
Mayte Bona
¡Contáctanos!